Un grupo profesional ("T.L." y asociados) buscaba aplicar a puestos en el exterior y respondieron a un anuncio de reclutamiento de una famosa compañía de cruceros asentada en Florida, EE. UU. Tras unas "entrevistas" breves por mensajería, recibieron contratos elaborados detallando salarios altos. Se les exigió aportar copias de sus pasaportes y pagos por adelantado a agentes externos para "gestionar visados especiales de marino" y seguros de vida por más de $4,500 USD por persona. Percibiendo irregularidades en los cobros de Western Union, nos contactaron para verificar la legitimidad.
El caso requería frenar dos riesgos inminentes: el robo monetario y la utilización de los pasaportes de las víctimas por cárteles de lavado de dinero.
Logramos evitar un esquema de robo que superaba los $40,000 USD al grupo. El rápido establecimiento de un blindaje de identidad protegió a las víctimas de ser inculpadas meses después cuando sus documentos aparecieron abriendo cuentas pantalla en diversas plataformas de criptomonedas.
"En estafas de reclutamiento, la pérdida de dinero duele, pero la entrega voluntaria del pasaporte en un formulario falso es devastadora a largo plazo. Establecer precedencia legal rápida de que la identidad fue robada es la salvación de la libertad financiera y penal de la víctima."
— Departamento Corporativo Penal, FGLA