Un profesional viudo ("R.V.") fue envuelto en una elaborada extorsión conocida como "Lottery Advance Fee". Le hicieron creer mediante documentos y llamadas de presuntos agentes de aduana españoles, que había resultado el ganador sorpresivo de 1.8 Millones de Euros en el "Sorteo Anual Pan-Europeo". En un periodo de 4 meses, R.V. transfirió la alarmante suma de $85,000 USD hacia cuentas bancarias personales en España y Rumania, desangrando sus ahorros de jubilación como pago de "pólizas de liberación", "certificados COVID" y seguros bancarios. Finalmente, los defraudadores cesaron comunicación.
La persecución exigía saltar rápidamente la jurisdicción local y actuar sobre el continente europeo:
La presión ejercida sobre el cumplimiento corporativo de la banca intermedia europea permitió el secuestro legal de fondos del holding delictivo involucrado. Se formalizó el recupero extrajudicial de $32,000 USD (37% del capital, correspondiente a las transferencias enviadas en las semanas más recientes). El caso criminal provocó el cierre de más de 40 cuentas instrumentales de dicha organización.
"Las estafas de premios son particularmente destructivas para la población mayor. Cuando actuamos, nuestra principal meta y primer disparo apunta a los bancos cómplices bajo negligencia institucional ('K.Y.C. Failures') de dejar transcurrir enormes flujos ilógicos a perfiles personales."
— Especialista en Litigios Transfronterizos, FGLA